Qué distinto sería todo, si los políticos realmente se dedicaran a solventar las necesidades de su comunidad, esos sectores desasistidos que sólo son visitados cuando se acercan los procesos electorales. Con esas consignas de libertad, democracia y hasta socialismo de inclusión, son engañados los pueblos una y otra vez.
Cuando se trata de los políticos y sus eternas estrategias, siempre sobran ejemplos. Los rojos, verdes, amarillos, blancos, azules, y así el arcoíris entero se encarga de vender sueños que siempre terminan incumplidos, comprando...