
En el
interior de una habitación se escucha el llanto de quien pese a sus esfuerzos,
no logra romper los lazos que la hacen presa de tanto sufrimiento.
Se aprecian también constantes muestras de cobardía, de ese que suplanta una
caricia por golpes y aniquila la bondad y la alegría, derrochando su poder a
borbones, sin piedad.
Y se evidencia además el temor inmenso y difícil de ocultar, de quienes
indefensos, sin mucho para ayudar; el vaivén de...